Monday, August 24, 2026

RECIPROCIDAD

 

RECIPROCIDAD  

(un viejo artículo que encontré entre mis papeles, mientras voy editando mi libros próximos a publicar)

© Xiomara J. Pages,

Agosto 17, 2026

Leí  un escrito  hace algún  tiempo, sobre Reciprocidad.  Desde ese momento, la palabra no ha dejado de estar en mi pensamiento. Me he dado cuenta que aplica no sólo a las relaciones de pareja, sino en todo tipo de relaciones.  Me he estado observando  de  cuidar que no haya déficit con quien interactúo.  Cierto que a veces damos  a quien nada nos ha dado;  o recibimos de alguien, a quien nosotros nada le hemos dado.  Pero es importante reciprocar siempre que podamos, de alguna forma.

En mi calidad de periodista además de amiga, me invitan con frecuencia como cortesía  a eventos de conciertos, obras teatrales, peñas, presentaciones de libros, y demás, y  trato siempre de escribirles una crónica o reseña a las cuales he titulado,  "Desde Mi Butaca."  No soy crítico de arte, pero como periodista y amante de la cultura y el arte,  'desde mi butaca' expreso lo que como espectadora recibo. 

Aquí les comparto el artículo ....lo tenía entre papeles y no dice fecha ni quién es el autor... pero dentro del contenido se  menciona a  un  Eduardo Martí.

* * *

'' RECIPROCIDAD: 

Trato de darle a quien me da. Acepto recibir de quien le he dado. No quiero pedirle  mucho a alguien si luego no voy a tener como “darle”. Igualmente, trato de no darle mucho a quien se puede incomodar al no tener como retribuirme. De lo contrario, vamos a estar en desbalance y las relaciones  pueden distanciarse.

Esto me llevó a reflexionar: ¿qué tanto yo VIVO en reciprocidad con la gente que me da? Y no menos importante: ¿qué tanto puedo estar incomodando al que le doy mucho y éste no encuentra forma de retribuirme? A veces yo, Eduardo Martí, puedo estar en una situación de dar, dar, dar mucho y puedo estar incomodando al otro, que sentirá “estoy recibiendo mucho y no sé cómo retribuirle” y esto ocasionará que el otro, un día, se aleje.

Esto lo he observado, verificado y comprobado de muchas formas. Intentaré ilustrarlo con algunos ejemplos:

– Hace poco se realizó un evento en Chicago donde Luis Fallas y Alex Dey se presentaron juntos. Yo los conozco. Hubiera podido presentarme y entrar sin pagar taquilla. Opté por pagar el valor de la entrada, ellos se sorprendieron pero les dije: “ustedes me van a dar sus enseñanzas y yo quiero que haya reciprocidad, quiero dar algo a cambio de lo que voy a recibir”.

– Tengo una querida amiga que la he estado apoyando en la manera de llevar una relación muy conflictiva con su jefe. Las dos primeras sesiones de coaching le fueron muy útiles. Yo sentí mucha satisfacción con su avance. De hecho insistí para vernos unas dos veces más porque me interesaba. Noté que ella estaba tomando algo de distancia y no se hacía fácil juntarnos para realizarlas. Me atreví a confrontarla y comprobé que estaba apenada porque ella sabe que estas sesiones son costosas y ella no estaba compensándome.

– Recientemente de visita en Paraguay salí con tres personas a cenar y para mi sorpresa, quien estaba en peores condiciones económicas se empeñó en pagar la cuenta. Yo insistí en que no era necesario pero ella alegó que yo le había dado mucho y esa era una forma de agradecerme. A pesar que yo sabía que era un esfuerzo para ella,  la dejé para que sintiera que estaba en balance. Pero yo también me dediqué a dejarme regalar. A juicio de ella, yo lo merecía.

– Cada vez que salgo con un amigo cercano resulta ser que siempre hace el paro de querer pagar la cuenta pero nunca saca la cartera. Yo ahora evito salir con él.

– Muchos jefes esperan reciprocidad de sus colaboradores ya que para eso les pagan un salario. Los colaboradores esperan reconocimiento y halago por su trabajo bien hecho. Cuando esto no sucede, la relación está en déficit.

La reciprocidad también está presente en los actos de generosidad y caridad. Aunque en estos casos no esperas nada a cambio, al menos sientes la satisfacción que te produce la acción. A veces la sola sonrisa de quien recibe,  es más que suficiente.

Al final, siempre hay alguien que pierde cuando no hay reciprocidad. Al contrario, siempre se gana cuando sí la hay. Desde entonces, he comprendido que es una palabra que me ha traído paz. También me ha traído conciencia de los asuntos de los que debo ocuparme.

¿Cómo estás tú con tu reciprocidad en tus distintas relaciones?,

¿Consideras que estás en balance?,

¿A quién pudieras estarle dando más de lo que te ha dado? 

Te invito a que reflexiones. Te sorprenderás de lo que surja.

 

ANÉCDOTAS CALLEJERAS - MIS AMIGOS HUMBERTO , CARLOS y ÁNGEL

 

ANÉCDOTAS CALLEJERAS -  MIS  AMIGOS  HUMBERTO , CARLOS  y  ÁNGEL 

 

© Xiomara J. Pagés

Agosto 17, 2026

Uno de mis contertulios de  las Tertulias de Xio, en  marcadas ocasiones, fue el Dr. Humberto Rodríguez Arenal  dentista retirado  [Nov. 5, 1940-Julio 21, 2025].  Recuerdo la última vez que asistió a una de ellas, fue en la terraza  donde las celebrábamos entonces de la casa de Zenaida Hernández, la guajira cubana, por allá por 2022 ó  algo así, y trajo una tortilla española hecha por él que a todos les encantó. 

 

Yo conocí a Humberto en el teatro, sentados uno al lado del otro, en un concierto de nuestra mutua amiga, la cantante internacional Luisa María Gúell.  Intercambiamos palabras y tarjeticas de presentación durante el intermedio del show, y el resto fue historia: Una linda amistad.

 

Humberto era un hombre muy culto, y conversamos  siempre de muchos temas diversos y de viajes.  Cuando viajaba enviaba fotos y comentarios.  Incluso se animó  a mostrarme una poesía de su autoría, y le dije que participara  en un concurso en una ciudad de España, donde visitaba a menudo.  Me llamó con gran alegría  para contarme que ganó premio con la misma, y me agradecía el haberlo animado a participar. 

 

En el último viaje a España, y antes a Italia, me dejó saber que acortó el viaje, pues tenía los pies muy hinchados y regresó a Miami.  Tenía problemas del corazón, y falleció en Miami, hace como un año. 

 

Unos días después, recibo una nota  por el Messenger de Facebook  de un amigo de Humberto que no sabía nada de él, pero al ver mi nota sobre su muerte, me preguntaba  los detalles de su muerte... Carlos Montes de Oca, vive en Cienfuegos, Cuba,  y ambos eran amigos.  Le respondí a Carlos inmediatamente, y le ofrecí mi amistad para apoyarlo en la pérdida de nuestro mutuo  amigo.  Desde hace un año pues, Carlos y yo, quedamos como amigos, tal vez Humberto nos conectó dijimos, y diariamente, cada  mañana nos damos los buenos días, y  las buenas noches  al caer la tarde, siempre y cuando ellos allá tengan conexión y electricidad,  por supuesto,  pues ya conocemos las penurias en la Cuba comunista de los Castros.

 

En  una ocasión, Carlos me manifestó pesar al no poder estar en Miami, y adquirir mis libros.  Entonces fui a un local en Sedano's market donde envían paquetes a Cuba, y con un poco de sacrificio, le envié el paquetico más pequeño y económico con mis 4 libros, pero no llegaba al requisito pedido, entonces adicioné un pomito de aceite de cocinar, un paquete de café y otro de azúcar. Incluso pagué un poco más para que se lo entregaran a la puerta de su casa.

 

Carlos se puso muy contento al recibir mis libros, y los leyó enseguida, a veces con electricidad y otras, con luz de velas.   Me lo ha agradecido siempre, y lo menciona constantemente.  El me cuenta la situación tan triste que vive el pueblo cubano, sobre todo en el lugar donde vive, la linda ciudad de Cienfuegos, la Perla del Sur  como la llaman.

 

Pero desde principios de este agosto, no recibía mensajes de Carlos, ni llamadas, ni textos, ni messengers, ni nada por  WhatsApp, completo silencio.  Echaba de menos  sus lindos comentarios  tan cariñosos y respetuosos, a los cuales  me tiene acostumbrada en mis publicaciones por Facebook.   

 

Entonces se lo comenté a un par de amigos, entre ellos Ángel Mario Morell, que conocí en febrero de este año, en clases de Los Cuenteros y Actuación en el teatro de  La Cuarta Pared en Kendall.  Ángel también me ayudó a encontrar el nuevo local  donde ahora  celebramos mensualmente desde abril, las Tertulias de Xio, el No-Limits Coffee Shop. 

 

Cuando Ángel  escuchó mi lamento y preocupación  al  no saber de Carlos, se ofreció  enseguida a ayudarme ya  que él tiene  amistades en Cienfuegos y una prima de ellas, que es médico.  Se dio a la tarea de comunicarse  con ellos, y yo le propicié  el nombre,  dirección, teléfono e  identificación que Carlos me había dado para el envío de mis libros.   

 

Pasaron unos días,  yo le preguntaba si no había noticias.  Y esta tarde, justo cuando terminaba de escribir sobre el artículo de Reciprocidad, me informa  Ángel  que se comunicaron  los de  Cienfuegos, y me envió  los mensajes de voz desde Cuba,  y la foto que le tomaron a Carlos para que yo estuviera tranquila. 

 

La razón  de este silencio  fue  que a principios de Agosto, le robaron el teléfono celular  a Carlos y estaba incomunicado...Ahora estas personas amigas de Ángel, le  ayudarán a mi amigo Carlos, a   obtener otro número/cuenta  y un nuevo teléfono en Cienfuegos....  Respiré profundo, emocionada, y di gracias a Dios, una vez más,  pues había pensado lo peor, pero el Señor  siempre acude en mi ayuda  a través de  mis amigos, Humberto (desde el Cielo), Carlos y Ángel, y las personas tan amables que desde Cienfuegos acudieron a nuestro llamado. 

  

Ya ven que somos una cadena para ayudarnos unos a otros,  no solo para hacer el mal.  Dios renueva mis esperanzas y me bendice como siempre con especiales amigos.