RENE TOUZET Y LOS
RECUERDOS.

©
Xiomara J. Pages,
Sept.
8, 2026
autora/periodista/motivadora/promotora
cultural
Cuánto
me alegra leer este artículo tuyo Luis De la Paz... Primero, porque mencionas
al maestro Rene Touzet, EPD, cubanísimo y a la vez universal... lo conocí
brevemente al conocer a quien fue una gran amiga mía, la pianista cubana Olga
Diaz, EPD que eran ambos muy buenos amigos...
Por
ella, por Olga Diaz, también conoci a Tania Marti y es otra gran amiga
que quiero y admiro mucho y tengo el privilegio de reunirnos a menudo... conocí
a la actriz y cantante Alejandra Cossio Del Pino (Pinceladas de arte), y a
otros artistas, como el pianista Roberto Lozano, y con Olga Diaz visité los
locales donde cantaba Luis Garcia, EPD, en su Rincón del Feelilng, que él mismo
l dirgía y cantaba.....En fin, siempre en contacto con el arte y la música, y
la literatura de tantos amigos.
Una
entrevista ésta... tan linda que guardo en mis archivos.. sobre Rene Touzet.....
Ah,
y es que tus 5 famosas preguntas que publicabas en Diario Las Américas, eran
siempre interesantes y nos hacías conocer a muchos....y que tuve además la
distinción y privilegio de ser entrevistada por ti, en una de ellas, en 2012 si
no me equivoco....y hablamos de mis Tertulias de Xio que habia comenzado en
2007.... un honor que no olvido.. y agradezco infinitamente.
Además
has mencionado a alguien que fue importante tanto él como su familia en mi
carrera como escritora: Manolo Salvat, EPD quien publicó mis primeros 4 libros,
(y el primero fue una anédota algo larga que no puedo contar aquí pero me hizo
muy feliz y me empujó a ser reconocida en muchos grupos por EEUU y el mundo.)
Recuerdo
las reuniones o "tertulias" de 'ram pam' que hacíamos en la Librería
Universal con Salvat y otros amigos y escritores, en la Calle Ocho y la 31
Avenue....acompañados de un café o un vasito de vino....
Y
allí rodeados del olor a papel de tantos libros y la camaradería de los que
escribíamos y leíamos, pero conversábamos de Cuba, de la vida, de la cultura,
de libros, de música y tantos temas....bebíamos la vida entre amigos, vino y
café, y hoy recordamos con nostalgia a tantos, junto a Pepito (José
Sanchez-Boudy), otro gran amigo cada vez que visitaba Miami.. y leiamos la
publicacion desde Texas de Belkis Cuza Malé, Linden Lane Magazine que fue la
primera en escribir una reseña sobre mi primer libro Mi Cruz Llena de Rosas, en
cuanto se publicó en 1996.....En fin, son muchos los recuerdos que has
despertado con tu publicación hoy, Muchas Gracias, querido Luis...
Cuánta
memoria cultural, artística y personal y orgullo cubano en esta publicación
tuya hoy, nos has traído a muchos. Muchas bendiciones...y éxitos en tus
Tertulias de Viernes en el Miami Hispanic Cultural Arts Center. .
Xio..
110
años del natalicio de René Touzet
[8
de septiembre de 1916 – 15 de junio de 2003]
https://libreonline.com/110-anos-del-natalicio-de-rene.../
Por
Luis De La Paz
Hice una cita con el maestro René Touzet para hacerle
una entrevista que publicaría en mi sección mensual 5 preguntas de Diario Las
Américas. Me preparé lo mejor que pude, ya que para algunas cosas apenas rebaso
el umbral de lo que se denomina cultura general.
Transcurría el año 1998; recién comenzaba la columna
en el periódico. A Touzet le haría la entrevista número 5 de una serie que
luego sobrepasó las 150. El músico me convocó a su casa. Allí acudí con mi
grabadora, la cámara fotográfica con un rollo nuevo de 24 exposiciones y una
serie de preguntas preparadas para guiar la conversación. Al entrar a su casa,
un monumental piano, con la cola abierta, dominaba un acogedor salón. Luego
pasamos a una suerte de oficina. Tras su silla, un bello barco de vela, de esos
que se ensamblan cuidadosamente teniendo en cuenta cada detalle; uno de esos
barcos hermosos a los que solo les faltaba el agua para comenzar a navegar.
Apenas iniciamos el diálogo, el pianista detuvo mi
impulso y me colocó a la defensiva. Le preguntaba sobre su tema No te importe
saber, que lo lanzó a la fama. Con autoridad y con su imponente figura —era un
hombre realmente alto—, me interrumpió y me dijo: “¡Una canción no es un tema!
Decir tema a una composición es irrespetuoso”. Quedé paralizado, realmente
intimidado; tan fue así que ese detalle no lo incluí en lo que luego publiqué
en Diario. No sabía si hacerlo distraería el centro de la entrevista; era una
manera de quedar como un imbécil, o tal vez porque merecía un debate entre
distintos compositores para definir el valor del vocablo con respecto a una
canción. Desde luego, con el tiempo comprendí que ese sería un buen detonante
para impulsar la entrevista. Nada, novatadas.
René Touzet compuso más de 500 canciones a lo largo de
su vida. En su legado se encuentran canciones populares, melodías memorables y
también aires cubanos. En 1990 publicó con Ediciones Universal —esa casa
editorial fundamental para la cultura cubana del exilio, fundada por Juan
Manuel Salvat— Música cubana para piano: cuarenta danzas y una contradanza, un
volumen que incluye partituras y piezas para piano inspiradas en los ritmos
cubanos.
Días antes de su fallecimiento, me lo encontré cenando
en el restaurante Habana Vieja, cuando estaba en Coral Way, un sitio acogedor
—eso sí, ruidoso—, pero coronado por un grato patio interior, nombres de calles
habaneras, sillas rústicas como taburetes y, muy importante, varias piezas en
relieve con motivos cubanos de las hermanas gemelas Sahara y Haydee Scull.
Al Maestro le gustaba comer. Desde mi mesa lo vi
cuando se levantó para marcharse. Vestía —como era usual en él— una camisa
blanca de mangas largas, impecablemente planchada. Cuando hicimos contacto
visual, levanté mi mano acompañada de una sonrisa; me respondió sin la sonrisa.
Era un hombre de esos que se pueden definir como secos. Desde luego, volví a
recordar, en ese momento con gracia, el detalle del término “tema” musical.
Días después, en el mismo Diario Las Américas donde publiqué la entrevista que
le había hecho, leí la noticia de su fallecimiento, el 15 de junio de 2003, a
los 86 años.
Este 2026, el Maestro René Touzet estaría cumpliendo 110
años. Había nacido el 8 de septiembre de 1916, fecha que coincide con la
celebración de la Patrona de Cuba, la Virgen de la Caridad del Cobre. Las
canciones de René Touzet se siguen interpretando.
Vaya mi modesto homenaje reproduciendo la entrevista
que le hice en 1998 al pianista y compositor, quien fue pareja sentimental de
la gran Olga Guillot y padre de Olga María Touzet Guillot, también vinculada al
mundo de la música y residente en México.
5
preguntas a René Touzet
Pienso que quizás porque la comunicación más perfecta
entre el pianista y su instrumento brota en el silencio, los pianistas que he
conocido resultan formidables conversadores. Esta observación, que se me antoja
un tanto curiosa, muy probablemente ilustre la atracción mágica y la armoniosa
comunión entre el lenguaje de los acordes y el de las palabras vivas. En esta
definición queda atrapado el Maestro René Touzet, uno de los músicos cubanos
más brillantes de este siglo, que disfruta conversando de Cuba y de su música,
que es también decir Cuba.
Rodeado de libros, partituras y de un hermoso barco
que adorna su lugar de trabajo, fluye una conversación donde es ineludible
mencionar su canción No te importe saber, que lo lanzó a la fama, así como
otras grandes y universales, como Cada vez más, La noche de anoche, Tu
felicidad, Me contaron de ti y Anoche aprendí, melodías que evoca con una
sonrisa cómplice y que huelen a profundas vivencias.
Nacido en La Habana en 1916, ya en 1932 René Touzet
había terminado sus estudios de piano, solfeo y teoría en el Conservatorio
Falcón. A lo largo de los años de aprendizaje y perfeccionamiento, tomó
diferentes cursos con los profesores César Pérez Sentenat y Joaquín Nin, así
como con los prestigiosos compositores Mario Castelnuovo-Tedesco y Hal Overton.
Terminados sus estudios, funda su propia orquesta, con la que comenzó una
ascendente carrera que lo ha llevado a tocar en importantes ciudades como San
Francisco, Los Ángeles, Nueva York, Las Vegas y Miami. Como pianista tocó con
Desi Arnaz y Xavier Cugat, entre otras luminarias.
Durante su extensa y prolífica vida, el Maestro Touzet
ha escrito más de 500 composiciones de música popular y clásica, que abarcan
una inusitada gama de matices, que van desde el sentimiento musicalizado con
extraordinaria belleza y sencillez hasta las armonías más arriesgadas y
difíciles. Desde trovadores como Guyún hasta intérpretes inimitables como Bola
de Nieve, Miguelito Valdés, Olga Guillot y Vicentico Valdés, pasando por
estrellas internacionales como Lucho Gatica, Pedro Vargas o hasta el mismísimo
Frank Sinatra, han sembrado su música por todos los rincones del planeta, lo
que es también regar un poco la cubanía y la universalidad que derrocha el
Maestro Touzet. Sus 40 danzas y una contradanza, recogidas en un libro, quedan para
la historia de su invaluable legado.
1.-
Su carrera musical ha sido muy prolífica y exitosa. ¿Nos podría señalar algunos
de los momentos más importantes en su intensa vida creativa?
El primer momento importante en mi carrera musical
sucedió al cumplir los 16 años, cuando gané por unanimidad el primer premio de
piano al graduarme en el Conservatorio Alberto Falcón, en La Habana. Poco
tiempo después competí con mi orquesta para el trabajo de tres meses de
invierno en la temporada de El Gran Casino Nacional, competencia que gané, y
estuve ofreciendo la música con mi orquesta de 15 profesores.
Otro momento emocionante fue cuando Miguelito Valdés,
nuestro gran cantante, me llamó para decirme: “René, te voy a grabar No te
importe saber, ¿quieres presenciar la grabación?”. Desde luego, le dije que sí,
con mucha alegría. Lo acompañaba la orquesta Casino de la Playa. Fue muy
emocionante para mí ver mi primera obra grabándose.
En otra ocasión, estando yo en Colombia, subí a mi
habitación, donde estaba puesto el radio, y con gran sorpresa oí a nuestra Mamá
Rufino, que entonces era Mercedes Villaverde, Beba para sus amistades, cantando
una de mis primerísimas canciones, Desilusión. Me emocioné tanto que tuve que
acostarme inmediatamente.
Otra vez, en Cuba, en 1943, escuché a Bing Crosby
cantando No te importe saber, en español, y un poco después a Frank Sinatra la
misma canción en inglés, Let Me Love You Tonight. También tuve el placer de
acompañar a Jorge Negrete en No te importe saber, al ser cantada por primera
vez en el Teatro Nacional. Todo esto me sucedió a muy temprana edad, y por eso
lo recuerdo con gran cariño. De mi carrera, cuando salí de Cuba, que cubre
varias décadas, sería interminable el tratar de mencionar tantas y tan variadas
emociones, como sucede en la vida de un artista.
2.-
¿Qué emociones experimenta un compositor al ver que una canción como No te
importe saber, escrita en 1937, mantiene su vigencia y continuamente resurge en
nuevas voces?
Escrita en un tranvía que iba de La Habana al Biltmore
Club, ha sido mi canción más grabada. Me gustaría mejor mencionar a las decenas
de artistas que me honraron con su interpretación, como Vicentico Valdés,
Daniel Riolobos, Marco Antonio Muñiz, Miguelito Valdés, Lucho Gatica, Fernando
Álvarez, Frank Sinatra, Xavier Cugat, Olga Guillot, Bola de Nieve, Gustavo
Rojas, Pedro Vargas, René Cabel, Irene Farach, Andy Russell, Chamaco García,
Tania Martí, Bing Crosby, Elena Burke, Peggy Lee, Fernando Fernández, Roberto
Capó, Martha Pérez, Armando Pico, René Barrios, Ariel Remos y Mara y Orlando,
para solo mencionar al azar algunos nombres.
3.-
¿Qué nos puede adelantar del concierto que ofrecerá el próximo domingo 9 de
agosto (1998) en la Universidad de Miami?
Actualmente me dedico más a escribir composiciones para
piano de música seria, como preludios, impromptus, caprichos y estudios, y
dominando ese espectro, mi Sonata Romántica en Do, que interpreta
magistralmente nuestro joven pianista David de Armas. Esta, mi obra pianística,
será interpretada por cinco pianistas cubanos, a saber: Olga Díaz, Rodolfo
Brito, Gilbert Macías, Dennis Fradera y David de Armas. En realidad, estoy muy
satisfecho de la reacción que ha habido de nuestro público para este concierto.
4.-
Cuba posee una rica, aunque no extensa, nómina de Maestros como Lecuona,
Cervantes y Saumell que han incursionado en la danza y la contradanza. Usted
viene a sumarse a esa tradición con el libro Música cubana para piano, que
reúne 40 danzas y una contradanza. ¿Qué nos podría comentar al respecto?
Existía la contradanza en Europa en el siglo XVIII y,
a través de los escasos medios de comunicación que había en esa época, llegó a
Cuba, y allí, los pocos músicos que había la cubanizaron, y surgió un
compositor, Manuel Saumell, que escribió 93 contradanzas. Después de él hubo
autores que trataron este género, pero en menor cuantía, y poco a poco,
espontáneamente, surgió la danza, que se diferencia de la contradanza en que
las células rítmicas de la mano izquierda comprenden dos compases en la danza,
cuando la contradanza, casi siempre, usa un solo compás que se repite. También
el tiempo de la danza es un poco menos rápido.
Yo, honrando a mis antecesores, he escrito una
contradanza dedicada a Saumell, una danza a Cervantes y otra a Lecuona. En
total he escrito 100 danzas.
5.-
Con el próximo año termina el siglo y el milenio. ¿Tiene usted algún proyecto
para esa celebración?
En el próximo año de 1999 habrá algunas sorpresas.
Ofreceremos nuestro concierto número cuatro en la Universidad de Miami y, en el
Dade County Auditorium, nuestro concierto con los cuatro pianos de cola, cuyo
título será Adiós Siglo XX. La sorpresa es que habrá otro CD con 15 danzas
interpretadas por un gran pianista, William Tawson, y un CD donde yo
interpretaré mis propias canciones al piano y cantaré un número titulado Mi
Piano y Yo.
©
Xiomara J. Pages,
Sept.
8, 2026
autora/periodista/motivadora/promotora
cultural
Cuánto
me alegra leer este artículo tuyo Luis De la Paz... Primero, porque mencionas
al maestro Rene Touzet, EPD, cubanísimo y a la vez universal... lo conocí
brevemente al conocer a quien fue una gran amiga mía, la pianista cubana Olga
Diaz, EPD que eran ambos muy buenos amigos...
Por
ella, por Olga Diaz, también conoci a Tania Marti y es otra gran amiga
que quiero y admiro mucho y tengo el privilegio de reunirnos a menudo... conocí
a la actriz y cantante Alejandra Cossio Del Pino (Pinceladas de arte), y a
otros artistas, como el pianista Roberto Lozano, y con Olga Diaz visité los
locales donde cantaba Luis Garcia, EPD, en su Rincón del Feelilng, que él mismo
l dirgía y cantaba.....En fin, siempre en contacto con el arte y la música, y
la literatura de tantos amigos.
Una
entrevista ésta... tan linda que guardo en mis archivos.. sobre Rene Touzet.....
Ah,
y es que tus 5 famosas preguntas que publicabas en Diario Las Américas, eran
siempre interesantes y nos hacías conocer a muchos....y que tuve además la
distinción y privilegio de ser entrevistada por ti, en una de ellas, en 2012 si
no me equivoco....y hablamos de mis Tertulias de Xio que habia comenzado en
2007.... un honor que no olvido.. y agradezco infinitamente.
Además
has mencionado a alguien que fue importante tanto él como su familia en mi
carrera como escritora: Manolo Salvat, EPD quien publicó mis primeros 4 libros,
(y el primero fue una anédota algo larga que no puedo contar aquí pero me hizo
muy feliz y me empujó a ser reconocida en muchos grupos por EEUU y el mundo.)
Recuerdo
las reuniones o "tertulias" de 'ram pam' que hacíamos en la Librería
Universal con Salvat y otros amigos y escritores, en la Calle Ocho y la 31
Avenue....acompañados de un café o un vasito de vino....
Y
allí rodeados del olor a papel de tantos libros y la camaradería de los que
escribíamos y leíamos, pero conversábamos de Cuba, de la vida, de la cultura,
de libros, de música y tantos temas....bebíamos la vida entre amigos, vino y
café, y hoy recordamos con nostalgia a tantos, junto a Pepito (José
Sanchez-Boudy), otro gran amigo cada vez que visitaba Miami.. y leiamos la
publicacion desde Texas de Belkis Cuza Malé, Linden Lane Magazine que fue la
primera en escribir una reseña sobre mi primer libro Mi Cruz Llena de Rosas, en
cuanto se publicó en 1996.....En fin, son muchos los recuerdos que has
despertado con tu publicación hoy, Muchas Gracias, querido Luis...
Cuánta
memoria cultural, artística y personal y orgullo cubano en esta publicación
tuya hoy, nos has traído a muchos. Muchas bendiciones...y éxitos en tus
Tertulias de Viernes en el Miami Hispanic Cultural Arts Center. .
Xio..
110
años del natalicio de René Touzet
[8
de septiembre de 1916 – 15 de junio de 2003]
https://libreonline.com/110-anos-del-natalicio-de-rene.../
Por
Luis De La Paz
Hice una cita con el maestro René Touzet para hacerle
una entrevista que publicaría en mi sección mensual 5 preguntas de Diario Las
Américas. Me preparé lo mejor que pude, ya que para algunas cosas apenas rebaso
el umbral de lo que se denomina cultura general.
Transcurría el año 1998; recién comenzaba la columna
en el periódico. A Touzet le haría la entrevista número 5 de una serie que
luego sobrepasó las 150. El músico me convocó a su casa. Allí acudí con mi
grabadora, la cámara fotográfica con un rollo nuevo de 24 exposiciones y una
serie de preguntas preparadas para guiar la conversación. Al entrar a su casa,
un monumental piano, con la cola abierta, dominaba un acogedor salón. Luego
pasamos a una suerte de oficina. Tras su silla, un bello barco de vela, de esos
que se ensamblan cuidadosamente teniendo en cuenta cada detalle; uno de esos
barcos hermosos a los que solo les faltaba el agua para comenzar a navegar.
Apenas iniciamos el diálogo, el pianista detuvo mi
impulso y me colocó a la defensiva. Le preguntaba sobre su tema No te importe
saber, que lo lanzó a la fama. Con autoridad y con su imponente figura —era un
hombre realmente alto—, me interrumpió y me dijo: “¡Una canción no es un tema!
Decir tema a una composición es irrespetuoso”. Quedé paralizado, realmente
intimidado; tan fue así que ese detalle no lo incluí en lo que luego publiqué
en Diario. No sabía si hacerlo distraería el centro de la entrevista; era una
manera de quedar como un imbécil, o tal vez porque merecía un debate entre
distintos compositores para definir el valor del vocablo con respecto a una
canción. Desde luego, con el tiempo comprendí que ese sería un buen detonante
para impulsar la entrevista. Nada, novatadas.
René Touzet compuso más de 500 canciones a lo largo de
su vida. En su legado se encuentran canciones populares, melodías memorables y
también aires cubanos. En 1990 publicó con Ediciones Universal —esa casa
editorial fundamental para la cultura cubana del exilio, fundada por Juan
Manuel Salvat— Música cubana para piano: cuarenta danzas y una contradanza, un
volumen que incluye partituras y piezas para piano inspiradas en los ritmos
cubanos.
Días antes de su fallecimiento, me lo encontré cenando
en el restaurante Habana Vieja, cuando estaba en Coral Way, un sitio acogedor
—eso sí, ruidoso—, pero coronado por un grato patio interior, nombres de calles
habaneras, sillas rústicas como taburetes y, muy importante, varias piezas en
relieve con motivos cubanos de las hermanas gemelas Sahara y Haydee Scull.
Al Maestro le gustaba comer. Desde mi mesa lo vi
cuando se levantó para marcharse. Vestía —como era usual en él— una camisa
blanca de mangas largas, impecablemente planchada. Cuando hicimos contacto
visual, levanté mi mano acompañada de una sonrisa; me respondió sin la sonrisa.
Era un hombre de esos que se pueden definir como secos. Desde luego, volví a
recordar, en ese momento con gracia, el detalle del término “tema” musical.
Días después, en el mismo Diario Las Américas donde publiqué la entrevista que
le había hecho, leí la noticia de su fallecimiento, el 15 de junio de 2003, a
los 86 años.
Este 2026, el Maestro René Touzet estaría cumpliendo 110
años. Había nacido el 8 de septiembre de 1916, fecha que coincide con la
celebración de la Patrona de Cuba, la Virgen de la Caridad del Cobre. Las
canciones de René Touzet se siguen interpretando.
Vaya mi modesto homenaje reproduciendo la entrevista
que le hice en 1998 al pianista y compositor, quien fue pareja sentimental de
la gran Olga Guillot y padre de Olga María Touzet Guillot, también vinculada al
mundo de la música y residente en México.
5
preguntas a René Touzet
Pienso que quizás porque la comunicación más perfecta
entre el pianista y su instrumento brota en el silencio, los pianistas que he
conocido resultan formidables conversadores. Esta observación, que se me antoja
un tanto curiosa, muy probablemente ilustre la atracción mágica y la armoniosa
comunión entre el lenguaje de los acordes y el de las palabras vivas. En esta
definición queda atrapado el Maestro René Touzet, uno de los músicos cubanos
más brillantes de este siglo, que disfruta conversando de Cuba y de su música,
que es también decir Cuba.
Rodeado de libros, partituras y de un hermoso barco
que adorna su lugar de trabajo, fluye una conversación donde es ineludible
mencionar su canción No te importe saber, que lo lanzó a la fama, así como
otras grandes y universales, como Cada vez más, La noche de anoche, Tu
felicidad, Me contaron de ti y Anoche aprendí, melodías que evoca con una
sonrisa cómplice y que huelen a profundas vivencias.
Nacido en La Habana en 1916, ya en 1932 René Touzet
había terminado sus estudios de piano, solfeo y teoría en el Conservatorio
Falcón. A lo largo de los años de aprendizaje y perfeccionamiento, tomó
diferentes cursos con los profesores César Pérez Sentenat y Joaquín Nin, así
como con los prestigiosos compositores Mario Castelnuovo-Tedesco y Hal Overton.
Terminados sus estudios, funda su propia orquesta, con la que comenzó una
ascendente carrera que lo ha llevado a tocar en importantes ciudades como San
Francisco, Los Ángeles, Nueva York, Las Vegas y Miami. Como pianista tocó con
Desi Arnaz y Xavier Cugat, entre otras luminarias.
Durante su extensa y prolífica vida, el Maestro Touzet
ha escrito más de 500 composiciones de música popular y clásica, que abarcan
una inusitada gama de matices, que van desde el sentimiento musicalizado con
extraordinaria belleza y sencillez hasta las armonías más arriesgadas y
difíciles. Desde trovadores como Guyún hasta intérpretes inimitables como Bola
de Nieve, Miguelito Valdés, Olga Guillot y Vicentico Valdés, pasando por
estrellas internacionales como Lucho Gatica, Pedro Vargas o hasta el mismísimo
Frank Sinatra, han sembrado su música por todos los rincones del planeta, lo
que es también regar un poco la cubanía y la universalidad que derrocha el
Maestro Touzet. Sus 40 danzas y una contradanza, recogidas en un libro, quedan para
la historia de su invaluable legado.
1.-
Su carrera musical ha sido muy prolífica y exitosa. ¿Nos podría señalar algunos
de los momentos más importantes en su intensa vida creativa?
El primer momento importante en mi carrera musical
sucedió al cumplir los 16 años, cuando gané por unanimidad el primer premio de
piano al graduarme en el Conservatorio Alberto Falcón, en La Habana. Poco
tiempo después competí con mi orquesta para el trabajo de tres meses de
invierno en la temporada de El Gran Casino Nacional, competencia que gané, y
estuve ofreciendo la música con mi orquesta de 15 profesores.
Otro momento emocionante fue cuando Miguelito Valdés,
nuestro gran cantante, me llamó para decirme: “René, te voy a grabar No te
importe saber, ¿quieres presenciar la grabación?”. Desde luego, le dije que sí,
con mucha alegría. Lo acompañaba la orquesta Casino de la Playa. Fue muy
emocionante para mí ver mi primera obra grabándose.
En otra ocasión, estando yo en Colombia, subí a mi
habitación, donde estaba puesto el radio, y con gran sorpresa oí a nuestra Mamá
Rufino, que entonces era Mercedes Villaverde, Beba para sus amistades, cantando
una de mis primerísimas canciones, Desilusión. Me emocioné tanto que tuve que
acostarme inmediatamente.
Otra vez, en Cuba, en 1943, escuché a Bing Crosby
cantando No te importe saber, en español, y un poco después a Frank Sinatra la
misma canción en inglés, Let Me Love You Tonight. También tuve el placer de
acompañar a Jorge Negrete en No te importe saber, al ser cantada por primera
vez en el Teatro Nacional. Todo esto me sucedió a muy temprana edad, y por eso
lo recuerdo con gran cariño. De mi carrera, cuando salí de Cuba, que cubre
varias décadas, sería interminable el tratar de mencionar tantas y tan variadas
emociones, como sucede en la vida de un artista.
2.-
¿Qué emociones experimenta un compositor al ver que una canción como No te
importe saber, escrita en 1937, mantiene su vigencia y continuamente resurge en
nuevas voces?
Escrita en un tranvía que iba de La Habana al Biltmore
Club, ha sido mi canción más grabada. Me gustaría mejor mencionar a las decenas
de artistas que me honraron con su interpretación, como Vicentico Valdés,
Daniel Riolobos, Marco Antonio Muñiz, Miguelito Valdés, Lucho Gatica, Fernando
Álvarez, Frank Sinatra, Xavier Cugat, Olga Guillot, Bola de Nieve, Gustavo
Rojas, Pedro Vargas, René Cabel, Irene Farach, Andy Russell, Chamaco García,
Tania Martí, Bing Crosby, Elena Burke, Peggy Lee, Fernando Fernández, Roberto
Capó, Martha Pérez, Armando Pico, René Barrios, Ariel Remos y Mara y Orlando,
para solo mencionar al azar algunos nombres.
3.-
¿Qué nos puede adelantar del concierto que ofrecerá el próximo domingo 9 de
agosto (1998) en la Universidad de Miami?
Actualmente me dedico más a escribir composiciones para
piano de música seria, como preludios, impromptus, caprichos y estudios, y
dominando ese espectro, mi Sonata Romántica en Do, que interpreta
magistralmente nuestro joven pianista David de Armas. Esta, mi obra pianística,
será interpretada por cinco pianistas cubanos, a saber: Olga Díaz, Rodolfo
Brito, Gilbert Macías, Dennis Fradera y David de Armas. En realidad, estoy muy
satisfecho de la reacción que ha habido de nuestro público para este concierto.
4.-
Cuba posee una rica, aunque no extensa, nómina de Maestros como Lecuona,
Cervantes y Saumell que han incursionado en la danza y la contradanza. Usted
viene a sumarse a esa tradición con el libro Música cubana para piano, que
reúne 40 danzas y una contradanza. ¿Qué nos podría comentar al respecto?
Existía la contradanza en Europa en el siglo XVIII y,
a través de los escasos medios de comunicación que había en esa época, llegó a
Cuba, y allí, los pocos músicos que había la cubanizaron, y surgió un
compositor, Manuel Saumell, que escribió 93 contradanzas. Después de él hubo
autores que trataron este género, pero en menor cuantía, y poco a poco,
espontáneamente, surgió la danza, que se diferencia de la contradanza en que
las células rítmicas de la mano izquierda comprenden dos compases en la danza,
cuando la contradanza, casi siempre, usa un solo compás que se repite. También
el tiempo de la danza es un poco menos rápido.
Yo, honrando a mis antecesores, he escrito una
contradanza dedicada a Saumell, una danza a Cervantes y otra a Lecuona. En
total he escrito 100 danzas.
5.-
Con el próximo año termina el siglo y el milenio. ¿Tiene usted algún proyecto
para esa celebración?
En el próximo año de 1999 habrá algunas sorpresas.
Ofreceremos nuestro concierto número cuatro en la Universidad de Miami y, en el
Dade County Auditorium, nuestro concierto con los cuatro pianos de cola, cuyo
título será Adiós Siglo XX. La sorpresa es que habrá otro CD con 15 danzas
interpretadas por un gran pianista, William Tawson, y un CD donde yo
interpretaré mis propias canciones al piano y cantaré un número titulado Mi
Piano y Yo.