Monday, June 15, 2026

AMELIA DEL CASTILLO: Trayectoria de una Gran Mujer Cubana

 

AMELIA DEL CASTILLO: Trayectoria de una Gran Mujer Cubana 

 


 

[Homenaje Literario, por el Pen Club de Escritores Cubanos en el Exilio]

@ Biblioteca Regional de Westchester "Félix Varela"

Sábado, 13 de junio, 2026 a las 3 p.m.

Reseña "Desde Mi Butaca" (un simple espectador no un crítico ni literato y narradora de anécdotas, que tanto me gustan compartir)

© por Xiomara J. Pagés, escritora/periodista/motivadora/promotora cultural

Fundadora y Directora de Las Tertulias de Xio, desde 2007.

Junio 14, 2026 

 

No me había sentido muy bien desde el viernes en la tarde, pero estaba invitada por nuestro querido escritor y periodista Luis De la Paz, a este lindo homenaje el sábado. No quise faltar, algo me decía sería algo muy especial. ¡ Y cómo no serlo, si se trataba de Amelia Del Castillo!!. Poeta, ensayista, narradora tanto para adultos como para niños, con una trayectoria y una creatividad envidiables. Una vida de dama con clase, elegancia, distinción, y tantos conocimientos, admirada siempre por mí y por muchos, pero también con una memoria y una desenvoltura a sus 106 años, mucho más envidiable aún.
 

Escuchamos hablar desde el atril no solo a Luis De la Paz, sino al presidente actual Daniel Pedreira, y luego el anterior José A. Albertini, del Pen Club, y otras personalidades de la literatura y del periodismo, como Uva de Aragón, Julio Estorino, Sara Martinez Castro, Aleida Garrido, el Sr. De Fana (hermano de Angel De Fana), y de grupos que han conocido a esta dama, como lo fue Iluminada Díaz Lesmes, que estuvo con ella no solo en el grupo GALA (Grupo Artístico Literario Abril), sino que hasta trabajaron juntas en una oficina de contabilidad por varios años, y pudo habernos compartido muchas anécdotas de aquellos tiempos. Iluminada incluso mencionó que allí se encontraban precisamente los tres que ganaron una vez el Premio Agustín Acosta en 1979: En primer lugar, Iluminada Díaz Lesmes; en segundo lugar: Sara Martinez Castro ; y en tercer lugar: Héctor Maldonado, amigos todos por más de 40 años, que solo podían decir lo maravillosa que fue su amistad con Amelia. Se leyeron poemas tan líricos de Amelia Del Castillo, pero a la vez, sencillos y profundos, que calan dentro del corazón. 
 

En el público reconocí a muchas otras personas queridas y admiradas como el comisionado senador Javier Souto; el poeta y locutor Julio Estorino; el amigo escritor y periodista Manuel C. Diaz; y muchos otros amigos que no nos veíamos en años; ví otros recientes con los que pude comprender la razón de nuestras conexiones tan especiales en poco tiempo, nos unía algo común esa sensibilidad que aprecia lo asombroso delante de nuestros ojos. Estaban contertulios de mis Tertulias de Xio, y de otros grupos y peñas, incluso amigos de grupos de antaño de mi iglesia.
 

Quiero explicarles que no solo he admirado a Amelia por muchos años cuando fui miembro y compartí con ella y otros amigos como Angel Cuadra, Armando Alvárez Bravo, Raúl García-Huerta, en el Pen Club, pero es que tengo recuerdos de muchos de ellos y sus presentaciones, que han sido imborrables en mi mente y mi corazón. Nunca olvido aquella tarde especial en el Koubek Center, cuando Armando A. Bravo nos habló tan emocionadamente de la obra del fallecido Reynaldo Arenas, con el que mantuvo correspondencia, y nos leyó algunas misivas, que me llevó a las lágrimas, tal fue el impacto de su presentación, sin haber conocido a ese escritor, solo lo conocía por haber leído algo de su obra, pero Armando me lo puso delante, en cuerpo y alma. 
 

Pues bien, allí abracé a familiares, ¡Sí... familiares!. Les explico, la familia de los Galigarcía a la cual pertenezco por matrimonio, y aunque divorciada hace 24 años, es la sangre de mis hijos y nietos, está ligada a los Del Castillo. Un hermano de mi suegra (Galigarcía) se casó con una dama Del Castillo a la cual quise mucho, Lilia Del Castillo. 
 
¡Qué unión de familias grandes y ejemplares de la Cuba de ayer !!. De esa familia, una prima Del Castillo, cantó el Ave María en mi boda. Y los primos hermanos de mi ex-esposo y mis hijos, siguen siendo mi familia y allí pude abrazar a uno de ellos en el salón. 
 
Por eso, yo debía estar allí, no solo por la parte literaria, sino igualmente por la familiar. Y ver a estos familiares que no veía en varios años, solo por llamadas telefónicas de vez en cuando, fue algo único. Esos abrazos gratis que se dan y se estrechan pechos y corazones son sanadores para todos.
 
 
 

Luego de escuchar todo lo expuesto sobre Amelia Del Castillo, algunos de sus poemas declamados o leídos por amigos, le cedieron el micrófono a ella. Amelia no puede escuchar ni ver bien, por razones obvias, ya cumplió 106 años y como ella mismo nos corrigió simpáticamente, al cantársele el 'Happy Birthday ' con un cake, dijo que ya había pasado los 106 e iba en camino de los 107. 
 

Pero aquí viene la magia de la tarde, y es que verla hablar, no estábamos en presencia de un ser humano tumbado en una cama a modo de vegetal, ¡Noooo!!, se le ayudó a llegar donde la mesa que presidía y sentarse, cuando entró por la puerta a la reunión y la recibimos con un fuerte aplauso. Con las tecnologías de hoy, se le ayudó para que ella escuchara lo que le decían o le preguntaran. Luis De La Paz, le hizo varias preguntas donde ella recordó y con una voz potente aún para su edad, respondía con veracidad lo que ella recordaba detalladamente cuánto vivió y conoció, viajó y realizó en todo sentido. 
 

Yo daba gracias a Dios, mientras era testigo de todo esto sumida en un silencio que dentro me estremecía como un volcán. Ni siquiera pedí hablar al final, como a veces hago, porque estaba tan envuelta y concentrada en esa magia que se despedía de esta gran mujer con 106 años, que no podía hablar solo podía sentir esta experiencia religiosa, como dice una canción moderna. Ella nos contaba que no se aburría no tenía tiempo de aburrirse, porque tenía tan buena memoria que los recuerdos le ocupaban todo su tiempo. Y quería dejarnos lo único que ya podía, su trayectoria, esas memorias que su hijo Ernesto recoge en un sitio web que les daré al final. Algunos alcanzamos a un librito de poemas de Amelia: ''Por la Orilla Filosa de la Ausencia" que me leí en cuanto llegué a casa, recopilados y publicados por este gran ser humano que tenemos en Miami desde 1980: el amigo Luis De la Paz, que nos trae sus tertulias del último viernes del mes, en la noche, en el Miami Hispanic Cultural Arts Center (La Casa Blanca hispana). 
 

Todos los presentes convocados allí por esta mujer, eran más de 50 personas, y fuimos a rendir homenaje a una gran mujer cubana, destacada altamente en la Cultura y la Literatura Cubana de todos los tiempos, una mujer cubana grande de 106 años, no a una celebridad de Hollywood ni de la farándula, sino de la Literatura Cubana e Universal. Increíble en estos tiempos.
 

Amelia Del Castillo, no era un ser humano con 106 años sentada frente a mí. Era un coloso, un gigante, con tanta ternura y amabilidad, sin perder su elegancia, buen gusto, clase, una mujer lírica, y con cada palabra que otros manifestaron, y cada palabra que ella pronunciaba con esa fuerza de vida aún en su voz, me conmovieron inmensamente. Sentí que frente a ella, uno pierde el miedo a la muerte, a la vida, a todo lo peor que podamos vivir. Ella me dio mucho más que fuerzas, me dio un testimonio grande de fortaleza, que aún hoy, dos días después de su homenaje, escribo esta reseña, y me siento envuelta en la magia de su realidad, en ese misterio que a veces no comprendemos, que sale de seres especiales, pero que nos animan, y nos hacen creer más en Dios, en lo posible en que a veces se convierten los imposibles. Sí, esto no fue un homenaje cualquiera, fue toda una experiencia única, irrepetible, inolvidable. Nos pasó muy cerca un cometa llamado Amelia. 
 

Les invito a visitar su sitio web, el cual maneja su hijo, Ernesto Martin, y a él le pueden escribir también... ermartin@bellsouth.net

website de Amelia Del Castillo: www.ameliadelcastillo.com 

 

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