¡ Cómo
era mi padre!! ¡Cómo fue mi hogar !!
Xiomara J. Pages
Octubre 6, 2022
He escrito siempre
cartas y artículos sobre mi madre y mi padre.
Hoy ando pensando mucho en mi padre...Tal vez les parezca obsesivo, pero no lo es, es que tuve un hogar muy especial, con
defectos, regaños, injusticias a veces, como el de casi todos, pero eso sí, con mucho amor. Siempre me asombro del trabajo que hicieron
mis padres, con el poco nivel de
educación que tenían, apenas de
primaria, y todo lo que llegué a ser y
estudiar, se los debo a ellos, que de orígenes humildes, siempre nos animaron a mi
hermana y a mí, a ser más en la vida .
Sin embargo, la sabiduría que les venía de Dios, en el cual
creían fehacientemente, se notaba sin dudas, en su actuar y hablar, su servicio a los demás, y en los consejos que nos daban. No eran de estar siempre en la Iglesia, pero si, en
el hogar machacando la importancia de nuestra Fe.... Nada era superficial, daban amor pero con mucha disciplina [de vez en cuando una buena nalgada, y
penitencia, que no nos traumatizó, pero
siempre, siempre, conversaban y explicaban], y
comunicaban valores de importancia
que hoy los padres con tantas tecnologías
y ocupaciones no saben dar a sus
hijos.

Mis
padres, conversaban y aconsejaban, nos escuchaban
y nos hacían aprender de las experiencias, no nos malcriaban con cosas
materiales, aunque nos dieron lo que podían dentro de sus posibilidades económicas,
pero no nos enseñaron materialismo. Nos sentábamos juntos a la mesa, y se oraba, Dios siempre era lo principal en el hogar,
pasara lo que pasara, y conversábamos en la sobremesa y veíamos
juntos programas para todos en la tele. Cada noche, hasta que murieron, mi hermana y yo les pedíamos su Bendición, y ellos respondían, "Que
Dios te bendiga."
En estos días, leí un
artículo de una periodista en New York, recordando detalles de la vida de su
padre. Contaba que era muy callado y
apenas conversaban, ignoraba muchas cosas de él, pero ella anotaba las cosas que al observarlo
le había comunicado en su vida. Y como
estoy con Papi tan presente en
estos días... sin darme cuenta comencé yo también a recordar cosas de mi padre:
Luis Alfredo Sánchez Navarro, de Jaruco, provincia de la Habana, Cuba.
* * *
Como hija mayor, mi padre siempre me llamaba "La Grande"
y a mi única hermanita más chica, "La Totico." Para
el resto de la familia siempre fuimos "Ada" (yo)
y "Quica" (mi
hermana). Todo comenzó porque al
nacer mi hermana Bertica, yo tenía apenas un año
y ocho meses, y comenzaba mis primeros
vocablos, no podía llamarle BERTICA (así que lo achiqué a Quica),
y ella al comenzar a hablar, no podía decir XIOMARA (sino ADA).
Otros primos nos apodaron las Gachupinas o las Gachus, por unas chicas del barrio, o las Peyeyitas (así nos llamaba nuestro Tío Israel, hermano
de Papi que eran muy cariñosos con nosotras pues éramos las primeras sobrinas).

Papi siempre traía un
cantico o juego al llegar del trabajo, porque su propio padre
lo hacía igualmente. Papi tenía genio y carácter, de eso no tengo dudas, y cuando se enojaba, te lo dejaba saber, pero no recuerdo verlo enojado cuando llegaba de su trabajo,
por muy cansado que estuviera, y nos
traía unas gallinitas de marshmallow
(altea o malvavisco) cubiertas de
chocolate.
Como yo estudiaba y leía tanto, me enseñó a los 8 años a comer ostiones con limón, sal y tomate, que me traía del Paradero de los ómnibus donde trabajaba, pues decía que eso alimentaba
el cerebro.
Mis padres estaban
generalmente alegres siempre, en ocasiones, peleaban o alteraban la voz como todos, pero
les gustaba cantar con el radio en casa.
Papi silbaba de una manera especial y cuando mi
hermana y yo escuchábamos ese silbido, dejábamos todo lo que fuera, para ir corriendo a abrazarlo al llegar. Hasta las palomas y animales que él tenía en
el patio, se alborotaban esperando su llegada.
Imagino cómo se sentiría él con
aquella bienvenida, no? ... de esas cosas no nos damos cuenta, hasta que tenemos más años y recordamos
retrospectivamente.
* * *
Pues sin un orden especial, así como vienen a mi
mente, les anotaré las cosas de mi
padre...
* Papi era zurdo. Aunque usaba las dos manos para diferentes
cosas. Cuando niño no era muy popular
serlo, y le amarraban esa mano para que usara la derecha, por eso hacía
actividades específicas con una y con otra mano. Como era barbero, usaba la
izquierda y tenía una tijera para
zurdos.
* Era muy conversador y comunicativo. Algo que yo heredé, pero que solo desarrollé al llegar a Estados Unidos con 18 años, pues antes era muy callada e introspectiva. Papi tenía
muchos amigos, y siempre familiares y
amigos lo buscaban para una opinión, un consejo, etc.
* Dios era lo primero. Oraba en la noches antes de acostarse junto a
mi madre frente al cuadro
del Sagrado Corazón de Jesús. Siempre lo veía hacer la señal de la cruz, y
no te dejaba pasar que hicieras planes sin contar con Dios.. "Si
Dios quiere" te
agregaba. Fue él
quien nos enseñó a rezar desde que yo tenía como tres años, éramos "católicos a nuestra manera" porque no frecuentamos la iglesia solo en ocasiones, pero orar siempre, y
teníamos una biblia y el cuadro del Sagrado Corazón en la pared.
* Le gustaba leer el periódico, y
las revistas del Reader's Digest
(Selecciones). Le gustaba leer al igual que a su hermano, Tío René.
* Se le aguaban los ojos cada vez
que hablaba de su padre y nos
contaba innumerables anécdotas de su
familia y sus hermanos....(no conocí a mis abuelos, el materno murió de cáncer
cuando mi madre tenía apenas 12 años, y el paterno se había suicidado, se ahorcó en el Central
Azucarero de Hershey cerca de Jaruco, ya mis padres estaban casados y yo venía en
camino, la primera nieta pero aún no lo sabían).
* Papi siempre quería tener un
hijo varón, y tuvo dos niñas: primero yo,
y luego mi hermana. Mas, siempre nos decía que no podía estar más
orgulloso con sus dos hijas. Estaba orgulloso de nosotras, y nos lo
hacía saber, algo muy importante para
sentirse uno aceptado y amado. Fue
mi hermana quien primero se casó y tuvo hijos, y el mayor fue un varón, Gerry, que
fue el favorito de todos sus nietos, aunque los amaba a todos. Y a
todos les cortaba el pelo como barbero desde que eran de meses.....Yo le di luego, dos nietos varones.

* En 1962 teníamos visas waivers y pasaportes para irnos de Cuba por causa del
Comunismo Castrista desde 1959, pero Cuba y Estados Unidos rompieron relaciones diplomáticas, y nos quedamos señalados como discrepantes del gobierno. No fue hasta finales de 1968 que viajamos a los Estados Unidos, luego de trabajar
obligados por el gobierno castrista, en granjas y campos de concentración. Eso fue un gran sacrificio para mis padres,
ya que dejaron atrás a sus madres y
hermanos, y en aquella época sin
esperanzas de volver a vernos. De hecho
a los 10 años cuando finalmente
dieron permiso para visitar la tierra natal, ya habían muerto mis dos abuelas. Nunca más
las volvimos a ver.
* Pero Papi anticipándose a
nuestro futuro en el país americano, nos pagó clases privadas con un maestro de Barbados: Mr. Thomas Bailey,
para aprender Inglés. Aunque era un
inglés británico, nos abrió las puertas al llegar a este gran país. Ni mi padre ni mi madre quisieron aprenderlo,
luego de estar aquí, pero mi hermana y
yo siempre les ayudábamos con esos asuntos que no entendían.
* En Cuba, cuando llegamos a sexto
grado, Papi no quería que siguiéramos estudiando,
pero Mima le convenció porque ella decía que nosotras debíamos alcanzar lo que ellos no alcanzaron. Desde
entonces siempre tuvimos su apoyo. Cuando
salimos de Cuba, habíamos hecho el High School o Pre-universitario, pero como no nos dejaron
sacar papeles ni documentos de la isla, tuvimos que repetir durante dos años en la escuela nocturna de nuevo el High
School mientras en el
día trabajamos en oficinas.
* Antes de casarme, Papi y yo
tuvimos una discusión, y honestamente no recuerdo de qué se trataba. Lo que no olvido fue que le contesté indebidamente, diciéndole que ''Ojalá
me case mañana mismo para irme de la casa" (yo iba
a vivir unos años en Costa Rica, recién casada, pues mi novio estudiaba Medicina
en ese país y tenía que finalizar la carrera, y todos lamentábamos esa separación).
Papi no me dijo nada, se le aguaron los ojos, y solo alcancé a escucharle: ''Tan mal
te sientes en este hogar, hija, donde te queremos tanto.'' Eso me dolió más que
una cachetada. Ya antes de acostarme le pregunté a Mima si
Papi se había dormido. Al no poder
hablar con él para disculparme, le escribí
una nota y se la puse sobre la tapa del inodoro. En la madrugada cuando él se levantó para ir a trabajar, me respondió con otra nota y la colocó sobre la misma tapa: "Hija,
los padres perdonamos la ingratitud de los hijos siempre, en el mismo momento.
Yo sé que hablaste sin pensar, y no lo sientes así en realidad, tú estás tan triste como nosotros por la
separación." En la
tarde cuando regresé del trabajo, corrí a
abrazarle pidiéndole perdón.
* Papi no dormía con pijamas en
Cuba. En Miami, Mima se las compraba y entonces las
usaba. Pero recuerdo que yo era muy
miedosa y me tenían que poner una lucecita por miedo a la oscuridad
[aún duermo con una, a esta edad].
Papi tenía un palo o tolete, una
cachiporra de policía, debajo de su cama como
protección, y cuando sentía algún
ruido, o me sentía llorar en la noche, se tiraba de la cama y corría a mi cuarto con palo en mano, en calzoncillo y camiseta, a ver qué pasaba. Pero luego se sentaba al borde de mi cama, a rezar y acariciarme hasta que yo me durmiera. Esos son los detalles que los hijos no
olvidan.
* Nos encantaba escucharlo contar
anécdotas de la familia, y él tenía
mucha gracia para contarlas. Además
era muy bromista, como sus hermanos, y le gustaba contar cuentos y chistes. Tengo algunos casetes que grabé haciéndole entrevistas.
* Como campesino que fue desde joven,
recitaba décimas y tenía una memoria de elefante. Su
abuelo paterno era analfabeto también campesino, pero era repentista, y Papi se aprendía esas décimas de su abuelo , de la familia y otras. Su otro abuelo no lo conoció,
era médico y estudió en España. Tarareaba canciones antiguas, mientras Mima solo cantaba españoladas o tangos [ya que
mi madre viene de españoles por los dos lados: Sevilla e Islas Canarias]. En casa se hacían las tareas del hogar y la limpieza, cantando, y se escuchaba música puesta en el radio.
* El tiempo de hacer las tareas
de la escuela, era sagrado, había que terminarlas y aunque mis padres no tenían la preparación para
ayudarnos, insistían con la disciplina y orden. Mima
nos ayudó a aprender a leer, y a coser a
máquina. Para ellos fue importante
nuestra educación en todo sentido.
* Comíamos juntos
en familia, pero sobre todo las
Nochebuenas eran especiales, en la Cuba republicana. Papi
era el encargado de hacer la lista junto con su Tía Carmela, y se le asignaba a cada núcleo de la familia
lo que debían traer o cocinar, y luego
todos reunidos comer en el portal en una mesa larguísima improvisada entre
cajas y tablas... Los chicos nos
escondíamos debajo de la mesa para ver si agarrábamos la colita del lechón. Pepe, el primo de Papi, traía como siempre para cada actividad o fiesta
familiar, una Vitrola grande de
su cafetería para escuchar música.
* En las Navidades Papi traía algún gajo de pino de playa y lo arreglábamos con bolas de navidad y luces, nada del otro mundo, pero
no faltaba nunca el Niño Jesús y el Nacimiento.
No importa cuántos otros adornos
navideños hubiera, la razؚón de la
Navidad era Cristo Jesús. Mi hermana y
yo nos sentábamos en las noches en unos
silloncitos de rejillas, a cantar
villancicos al niñito Jesús, y Papi nos enseñaba cantos religiosos.
* Al amanecer el Día de Reyes, nos habían puesto caramelos en las
pantuflas, y Papi nos despertaba en la madrugada para ver nuestras caritas antes de irse a trabajar.... Luego mi hermana y yo nos íbamos el resto de la
noche a la cama de mi madre. En una ocasión ya jovencita, Papi nos despertó
con un tocadiscos de maletica, de segunda mano que había conseguido, con un disco de 45 de mis favoritos: Los Cinco Latinos, cantando ''La Hora del Crepúsculo. '' Esos detalles de mis padres no los olvido
jamás. No nos daban en demasía de nada
material, solo en el amor sobre abundaban, y es eso lo que más uno recuerda.
* Papi sabía de todo sobre plantas, frutas y verduras, y me enseñaba todo eso, cuál cocimiento
de yerbas, servía para qué, que luego yo aplicaba con mis hijos y ahora nietos.
Era él quien nos ponía el Vic
Vap-o-rub (ungüento mentolado) o Numotizine
(una pomada o cataplasma con Guayacol
morada con un olor muy fuerte), sobre el pecho cuando teníamos catarro, y lo calentaba en sus manos al fuego, para luego aplicarlo en el pecho
calientico, y ponernos un papel de cebolla o pañuelo, para cubrirlo toda la noche. Eso ayudaba
a respirar y evitar tanta tos.
* Papi no era amigo de tantas
medicinas. Las necesarias ya cuando
estaba mayor y enfermo, pero solucionaba todo con remedios caseros y
naturales. Nunca lo vi tomarse una sola aspirina... Cerraba las ventanas de la sala cuando
tenía migrañas, como las padecía su
padre, y se sentaba en la oscuridad en
un sillón callado, se ponía ungüento de mentol o eucalipto en la frente,
con unas hojas de salvia. Y luego de un rato, relajado allí , se
aliviaba. Siempre decía que medicinas las necesarias por supuesto, pero mientras
menos químicos en el cuerpo, mejor. Así lo aprendí de él .
* Cuántos sacrificios para
ponernos regalitos el Día de Reyes, pero nunca faltaron unos cuantos, y se unían los regalos de la familia.
Pero eran regalos beneficiosos con muñecas, cuquitas o muñequitas de papel para
vestirlas, de costuras, bordados, rompe-cabezas o puzzles, pinturas de tempera y acuarela, cosas
manuales, e incluso el regalo de una
Enciclopedia cuando tenía yo apenas 9 años . Mima nos enseñaba a preparar las
canastillas para las muñecas, y hasta les
celebrábamos bautizos, con la
ayuda de su hermana Tía Olga, que nos daba ideas y nos cosía ropita, y su
hermano Tío Nené (Roberto) que era carpintero y nos hacía muebles para las
muñecas. Un corral de puercos que ya era obsoleto, entre Papi y Mima con
nosotras lo limpiamos con pinaroma y
otros productos, y lo convertimos en una
casa de muñecas. Con Mima aprendimos a cocinar y atender las
cuestiones de la casa, arreglar las
gavetas, ordenar el cuarto, hoy los
niños no tienen responsabilidades ni saben tender una cama.
* Mis padres no nos apresuraron. Nos dejaron tener niñez y juventud. Hasta que no cumplí mis quince no hubo maquillaje, ni vestido
ajustado hasta los 16, ni vestidos negros
hasta los 17. Nada de bailar hasta los
quince, y mi madre siempre acompañándonos.
Hasta nuestros noviazgos fueron
con chaperona, aunque ya aquí en Estados Unidos, andaban los novios solos. Tuvimos
nuestras fiestas sencillas de los Quince años y con la ayuda económica
de otro hermano de mi madre, Tío Arturito.
* Como he contado en otros
artículos en mi blog, y en Facebook, los
consejos de Papi y Mima siempre se quedaron conmigo. En
segundo grado, me disgusté con una amiguita que fue muy ingrata, Estrellita.
Yo la había ayudado al entrar
comenzado ya el curso y luego me dio de lado. Le dije a Mima que no ayudaría a nadie más. Papi
escuchaba, y se sentó a hablarme...."No
midas con la misma vara que te
midan." El me
explicó que el resto de las personas no tenían por qué
pagar la ingratitud de Estrellita, que había que darle una oportunidad a cada
persona por igual, y luego si demuestra no
ser lo que pensamos, pues dejarla ir sin rencores, y perdonando. Nunca olvidé ese consejo, y apenas en segundo grado.
* Papi nos daba un regalo
a mi hermana y a mí en el Día de
las Madres, cuando aún estudiábamos
y éramos solteras, pues para él el Don de la Maternidad era un gran privilegio que Dios concedía a la mujer, y él por
eso veneraba ese don, y nos decía que si
alguna vez éramos madres y él no estaba,
supiéramos que siempre nos honró como tal.
Un guajirito de Jaruco, apenas
con sexto grado, y qué sabiduría les concedía el Espíritu Santo..
* Cuando murió mi madre,
atropellada por un carro en la calle, Papi la sobrevivió siete años, y siempre deseando reunirse con ella. La echaba mucho de menos, pero no le faltó el
cariño de mi hermana y mío. Siempre ahí
para él pues luego de morir un ser
querido, nadie tiene idea la tristeza que se lleva en el alma a pesar de todo.
* Papi se enfermó con Parkinson
en esos últimos años luego de morir Mima. El dormía al lado, en casa de mi hermana, pues vivían en un Duplex, no resistía estar solo en la casa en las
noches. Dormía con
mi sobrino Gerry. Yo le traía a
casa a veces en los fines de semana, para darle un respiro
a mi hermana que estaba con él toda la semana... Lo llevaba a tomar Batido de Papaya o Fruta Bomba,
que tanto le gustaba y era bueno para el estómago, me comentaba, y a pasear por el barrio y observaba las
casas bonitas y me enseñaba de frutas y viandas, verduras y de
matas para cocimientos y demás. Yo le traía una masajista para que le diera
masajes en todos sus músculos.... En
las noches, me sentaba al borde del sofá cama donde dormía, le hacía la señal de la cruz con agua bendita en su frente, y orábamos
juntos... Se le salían las lágrimas a veces, pues me
decía que eso es lo que él nos hacía de niñas , y ahora éramos mi hermana y yo quienes se lo hacíamos. Yo le aseguraba que con
el mismo cariño lo hacíamos, y que diera gracias a Dios por tener unas hijas y
unos nietos que lo querían tanto.
* A cada rato cuando pienso en él
y mi madre, vienen a mi mente tantas historias y momentos vividos, y aunque a
veces haya familia o amistades que no valoren estas cosas, siempre mi padre daba prioridad a Dios, la Familia y los Amigos, en
ese orden; y nos contaba interminables historias y
anécdotas, y nos enseñó a mi hermana y a mí, a vivir de la manera que
ellos nos dieron su ejemplo, porque las palabras convencen pero son los ejemplos
los que arrastran. Hoy trato de
dejarles a mis nietos ese mismo legado que antes les he dado a mis hijos.
Así fue mi padre, así fue mi hogar, no exento de errores ni fallos, no
fuimos perfectos, pero el amor lo superó todo siempre.
¡ QUÉ BONITO ES RECORDAR ...A
veces me apeno al compartir estas cosas, porque bien sé que muchas personas en el mundo no han
tenido un hogar así, y no me gusta que se sientan mal, pero
son mis recuerdos y por ello, doy gracias a Dios, es bonito recordar, cuando tenemos tanto de
bello que recordar!!